Copa Libertadores
8 mayo, 2015 - 1:40 pm

Cuando Wanderers parecía que se iba a llevar la victoria Racing logró empatar faltando poco para que termine el partido y fue empate 1 a 1 en la ida por los octavos de Copa Bridgestone Libertadores.

“No se olviden que somos uruguayos, y ellos ya lo saben. Las hazañas más grandes de la historia del fútbol uruguayo se consiguieron en el exterior, vamos a ir a ganar a Avellaneda”, Alfredo Arias en conferencia de prensa. 

El partido comenzó a las 18:45 con un gran marco de publico. El horario tempranero hizo que le gente llegue sobre la hora pero lo hizo en un gran número.

En los primeros minutos del partido los equipos no atacaron, se estudiaron uno al otro. Eso sí, a partir de los 15 minutos Wanderers se plantó mucho mejor en la cancha y empezó a jugar por abajo, con gran movilidad y posesión, empezó a manejar el partido. En ese primer tiempo, la más clara estuvo en los pies de Santiago Bellini  tras una excelente media vuelta en el área que tapó muy bien el arquero Saja.

El segundo tiempo comenzó igual, si bien Arias tuvo que hacer una variante obligada por la lesión de Paulo Lima ingresando Rivas, de gran partido, y pasando a Maxi Olivera a la zaga. Esto no varió el sistema ni la forma que Wanderers siguió manejando el partido y yendo a buscar ese gol que necesitaba.

A los nueve minutos del segundo tiempo, tras una excelente jugada que empieza Martin Rivas en el lateral izquierdo, Wanderers consiguió el 1 a 0. Matias Santos fue el autor del gol y con este ya tiene 3 en la Copa. A partir del gol pensamos que Racing se iba a venir con todo para arriba, pero Wanderers siguió su juego e impidió que esto ocurriera. A partir de allí, Racing tuvo una situación clara de gol pero Burian sigue demostrando el gran momento que esta atravesando.

Faltaban 4 minutos, y en un centro que llega al área, Fernandez con un cabezazo convierte el empate. Quedaba muy poco tiempo para que terminará el partido y si bien Wanderers intentó ir a buscar ese segundo gol no hubo tiempo para más.

Quedó la espina de que se jugó mejor, de que nos dimos cuenta como jugarle de igual a igual a Racing y de que lo superamos en gran parte del partido. También hubo malestar por un planchazo en el pecho que sufre Burian y el juez no expulsó al infractor.

Quedó la serie abierta, Wanderers tiene una semana para preparar el partido de vuelta, y como bien dijeron nuestros jugadores al final del partido “no son ningún cuco”.

A acompañar al plantel a Avellaneda en busca de la clasificación a cuartos de final.